Los relatos de Miguel Zévaco, último autor notable de su género, han sobrevivido a muchas de las historias existentes de capa y espada porque supo crear un personaje suficientemente original para interesar a los lectores de todos los tiempos: Pardaillan. En 1902 salió a la luz el primer Pardaillan de una larga serie, héroe valiente y presto para defender al oprimido. Mediante este caballero, su autor expuso sus tesis humanistas, así como sus opiniones republicanas y anticlericales. El éxito de la serie consiste en la manera en que Zévaco, con una narrativa ligera y muy bien lograda, transmite las preocupaciones políticas que le acercaron al socialismo y anarquismo franceses y que habrían de acompañarle siempre, inclusive so pena de ocasionarle la mengua en su libertad al expresarlas.
Este libro va dirigido a un lector universal de fútbol sala, dando una visión global para los entrenadores que buscan la excelencia y centrándose en la categoría juvenil, etapa previa a la de alta competición. la práctica adecuada del fútbol sala en alta competición tiene gran dificultad, por lo que el proceso de aprendizaje de los gestos y acciones a realizar debe seguir las pautas correctas en cuanto a metodología (utilización de la ordenación de los ejercicios que permitan conseguir el objetivo deseado), planificación (realización del entrenamiento previsto en cada fase de aprendizaje) y didáctica de la enseñanza (estrategias utilizadas para conseguir el objetivo fijado). presenta también, un compendio de situaciones de juego bien racionalizadas expresadas en ejercicios prácticos de gran interés para el entrenador. jesús velasco tejada es licenciado en ciencias de la actividad física y actual entrenador del prato calcio a 5. división de honor en italia javier lorente peñas es jugador del atlético boadilla. división de honor en españa y 96 veces internacional absoluto.
Este libro ofrece una visión integral sobre la dirección técnica y el entrenamiento de equipos de fútbol, abordando aspectos tácticos, físicos y psicológicos.
Este libro desarrolla programas de entrenamiento para la rehabilitación, prevención de las lesiones y la estabilización de las ya existentes. para ello se introducen primero los métodos de la cinesiterapia activa que se dividen en tres apartados: la cinesiterapia de regeneración, algunas formas de entrenamiento alternativas –escalada terapéutica, fisioterapia con patines en línea, entrenamiento de pilates, entre otros– y los ejercicios de seguimiento. a continuación se presenta un índice de lesiones –musculares, tendinosas, de la rodilla, del hombro, del codo, de la pelvis, de la columna vertebral, de los discos intervertebrales y de tobillo– en el que se explica la lesión y se detalla el programa de rehabilitación.brfitness terapéutico es un manual de consulta no sólo para los fisioterapeutas sino también para entrenadores y deportistas.
Diez profes deliciosos pierden el último autobús a casa y deciden atravesar el terrible Bosque Oscuro. Pero entre los árboles se esconden monstruos peludos, con colmillos y orejones que quieren comer profe hasta tener retortijones. Poco a poco, los profes más lentos y despistados van desapareciendo. ¿Cuántos conseguirán volver a casa?
Tras la Conquista, los españoles se dieron a las labores de evangelización y consolidación de La Nueva España, territorio en el que lo indígena y lo español se fueron integrando de diversas formas. Así, el virreinato más grande e importante de América se desarrollaría plenamente durante los siglos XVII y XVIII, y en él se definieron las nuevas estructuras políticas, económicas, sociales, culturales y artísticas que darían su identidad al próximo México independiente.
El tema de Los pazos de Ulloa -"pazo" es la casa solariega en Galicia- es el atraso y la decadencia de la nobleza gallega a fines del siglo XIX. Los personajes que se mueven en el primer plano de la trama, no son sino el pretexto para describir, aunque sin profundizar demasiado, el mundo feudal que todavía perduraba en las tierras montañosas de Galicia. Las novelas de la condesa de Pardo Bazán se encuentran inscritas en la corriente realista. Su visión es pictórica, paisajista, académica, aunque alguna vez se perciben en ellas ciertas influencias de la luz impresionista, pero sobre todo cierta ingenuidad, un aire superficialmente anecdótico, que sacrifica la profundidad psicológica en pos de la escritura amena, como consecuencia de la idea que perduraba en la España de su época -la Restauración- respecto a que la función de la novela era la de ser un gozoso pasatiempo.
Como poeta que crece junto al mar, José Luis Rivas oye la música desde la orilla, agua que es entrada y es salida, agua que acerca y se lleva los navíos, arena que ve nacer la lengua. Nacido en Veracruz, Rivas ha visto los cambios que ha vivido México en su flora, su fauna, las manchas de petróleo en el Golfo. Ha sabido oír la música del oleaje contra las rocas, ha visto a los marineros echar las redes y, como Derek Walcott a quien ha traducido con maestría, sabe valerse del habla popular y mezclarla con los mitos del Olimpo. Cada palabra suya, tamizada por el español que entró por ese mar hace más de quinientos años, la jerga de los marinos llegados de Africa, el náhuatl, y el paso del maya que llega a las costas de Yucatán hace de su poesía un conjunto rico en polifonías y matices, polivalente, audaz, solido. Todo en él es seguro, pensado, reposado, como lo es su conversación, su razonar la historia de nuestra lengua.
Un lenguaje diferente, acaso inesperado, para nombrar la emoción. Un libro sobre el amor y el desamor, sobre el deseo, que pueden escribirse de otra forma. ¿Cómo nombrar aquello que queremos? El lenguaje de Claudia González Caparrós habla de un deseo al que se renuncia, pero que no se agota; quizá para fijarlo, quizá para olvidarlo. Te miro como quien asiste a un deshielo es un libro profundamente carnal y profundamente físico, que ahonda en la desprotección que sentimos al descubrirnos solos. Al dolor de la ruptura le acompañan el silencio y la urgencia, la confusión, la certeza de una pérdida irreparable. Desde la intimidad, la memoria se entiende como un ejercicio de renuncia y de esperanza, como una emoción nítida que acabará difuminándose: se interrumpe la luz, pero las aguas permanecen temblorosas.
El tiempo no transcurre en estos poemas: tan solo existe, porque este es el tiempo de las amantes. Habitamos un momento suspendido, un presente total de los cuerpos al margen de la Historia, que no es productivo —ni tampoco legible— desde los códigos del deseo heterosexual. Sara Torres nos lleva a este tiempo a partir de escenas fragmentarias —conectadas en su silencio y su ruptura con una genealogía lesbiana que se remonta a las palabras de Safo—, y lo ubica en los momentos íntimos del ritual del baño. Si Phantasmagoria indagaba sobre las alucinaciones del cuerpo en duelo, en este libro se explora el estado del cuerpo enamorado. ¿Comparten, tal vez, afectos y pasiones?
Este libro ha de atender, como valiosa fuente de consulta, a una amplia audiencia objetivo de lectores vinculados a los sectores de comercio internacional, transporte e industria alimentaria. Ejecutivos decisionales y operacionales del empresariado exportador e importador, de acondicionamiento, embalaje y contenedorización, transportista empresas ferroviarias, autoviarias, navieras oceánicas y fluviales, aerolíneas, operadores de terminales viarios puertos oceánicos y fluviales, estaciones ferroviarias y autoviarias y aeropuertos y logísticos. E igualmente como libro de texto para la preparación de recursos humanos especializados docentes y estudiantes, en las modalidades de capacitación actualización y reciclaje de conocimientos y formación académica de pregrado y posgrado maestrías y doctorados. Y asimismo para funcionarios del sector público alta dirección y operativos.
La obra de Diego de San Pedro aquí reunida, en especial Cárcel de amor, publicada en 1492, prohibida por la Inquisición pero que en su tiempo gozó de un gran número de lectores y traducciones, representa la culminación de un nuevo género literario que aparecía a fines del siglo XVI: la novela sentimental, término moderno para lo que en aquella época solían llamarse de manera vaga historias o tratados de amores. La aparición de aquel nuevo tipo de libro de entretenimiento era paralela al desarrollo de la cortesía en España, la preponderancia femenina, o feminista, en la corte de la reina Isabel y el cansancio que ya por entonces empezaban a producir en sus lectoras los lances caballerescos. La novela sentimental vendría a ser la de caballerías despojada del hierro de las armas, reducida a su corazón, amoroso y sensiblero. En este mismo ejemplar, se incluye otra célebre novela sentimental de la época, de carácter anónimo, Questión de amor, la cual combina el verso y la prosa, la invención novelesca y la realidad, la narrativa y el arte dramático.
Chateaubriand escribió de casi todo y en casi todos los géneros, menos teatro; pero hay un elemento teatral en casi todo lo que escribió, la sugerencia de un gran actor destacándose, iluminado por las candilejas sobre un fondo de exóticos paisajes, hermosos aunque pintados. El prestigio de que gozó y la influencia que ejerció en su época fueron enormes. El mejor legado que dejó fue su autobiografía, publicada póstumamente, que es a la vez un asombroso panorama de hechos y figuras históricas y el autorretrato de un hombre, medio genio, medio charlatán, pero romántico hasta la médula. Fue un escritor que renovó la imaginación y la sensibilidad, que brindó al artista nuevos temas literarios, fue el padre del romanticismo, el maestro que enseñó el arte de escribir a todo el siglo XIX francés.
Desde pequeños nos enseñan conductas de cuidado personal respecto al físico: lavarnos los dientes, bañarnos, arreglarnos las uñas, comer, aprender a vestirnos... Pero ¿qué hay del cuidado psicológico y la higiene mental? ¿Les prestamos suficiente atención? ¿Los ponemos en práctica? ¿Resaltamos la importancia del autoamor? Una buena autoestima, quererse profundamente, incrementa las emociones positivas. Además, permite alcanzar mayor eficacia en las tareas, mejorar las relaciones interpersonales, establecer vínculos más equilibrados y ganar independencia y autonomía. La propuesta de este libro es a la vez simple y compleja: enamórate de ti, sé valiente, comienza el romance contigo mismo en un «yo sostenido» que te haga cada día más feliz y más resistente a los embates de la vida cotidiana.
En México, la mayoría de los secuestros no duran más de una semana...Pero Bosco Gutiérrez, un renombrado arquitecto del DF, vive doscientos cincuenta y siete días encerrado en una habitación de tres metros de largo por uno de ancho, sin saber si su familia podrá negociar su salida. Será en ese espacio diminuto y privado de todo lo que creía importante donde este hombre aprenderá a llevar las riendas de su vida y descubrirá la verdadera libertad. Los primeros días se deja ir, sucumbe a la desesperación y decide no hacer nada. Apenas come, no se lava, ni siquiera se mueve del rincón donde se ha dejado caer. Está convencido de que nada cambiará su suerte. Para celebrar el Día de la Independencia de México, sus secuestradores le conceden un deseo y él pide un whisky. Se le hace la boca agua de pensarlo. Le llevan un vaso lleno hasta el borde y él lo mira con entusiasmo. Mientras se regodea pensando cómo lo va a degustar, la voz de su conciencia, que es donde Dios le habla, le dice que se lo ofrezca. ¿No es suficiente su secuestro? ¿Tiene que renunciar también a ese placer que quizá sea el único en días? No parece justo._x000D_ Éste es el punto de inflexión; es cuando cambia la desesperación por la construcción de su hogar interior. Bosco se da cuenta de que tiene algo que ofrecer y por tanto se hace dueño de su propio destino. Si ésta es su vida, tendrá que hacer algo con ella: ejercicio; un pequeño gancho para, quizás, escapar un día; inventar una forma de contar los días... hasta 257 Es la sorprendente historia sobre cómo de una situación que parece no tener salida no sólo se puede salir sino que se puede salir reforzado. Todo depende de uno mismo.
¿Cómo desdoblarse en una ciudad desconocida y a la vez terriblemente hosca? Mirando a través de las ventanas. Mudándose. Detectando las minucias en los techos. Las luces en la noche. Los vecinos insomnes con los que se comparte, por lo menos, cierta energía excéntrica y silenciosa. La narradora de estas páginas enfrenta los embates de la memoria, de los hombres y de la muerte desde los pocos espacios que le concede la capital argentina. “Los lectores de "La ciudad invencible" se encontrarán frente a un libro que si bien puede pasar como un diario personal, por su carácter de retazos, lo que es, o puede ser, es un mapa personal, un mapa de recuerdos no compuesto por imágenes sino por letras”. — Felipe González, "El tiempo"
En “Prima materia”, un joven acólito sufre una extraña enfermedad –o maldición– debido a la cual su cuerpo cobra lentamente la textura de una roca. En “La jaula”, el regalo que un pretendiente compra a una chica es rechazado, con lo cual este se convierte en un símbolo del fracaso. Un turista mexicano es llevado por una joven japonesa a su pequeño pueblo costero, donde tomarán un inesperado protagonismo en un rito ancestral, en “El sueño de la esposa del pescador”. “Señales distantes” cuenta la historia de una madre que busca a su hija desaparecida. En “Insomnio”, un hombre sufre un secuestro tras una noche en vela; sus recuerdos nos hacen saber que sus desvelos tienen un origen trágico. En “Déjà vu” una mujer y su marido escritor se encuentran atrapados en un loop temporal. “Gestación” cuenta la historia de un joven matrimonio que trabaja en un pozolería para garantizar el sustento material del hijo que esperan; aquí, el niño y la materia prima de su trabajo terminan coincidiendo de manera aterradora. “Gnossienne” tiene como protagonista a un músico hecho profeta por una humanidad posapocalítica que desconoce el ruido. Finalmente, “Rebis” es un intenso viaje místico repleto de alusiones herméticas. Antonio Vásquez vuelve a sorprendernos con su maestría narrativa, esta vez, con un libro de cuentos cuyas historias van entrelazándose entre sí, como los sonidos de una orquesta que se amalgaman hasta convertirse en una sinfonía extraordinaria. Los personajes de estos relatos parecen asegurarnos que ahí donde existen los más profundos dolores y obsesiones humanas, sus más fervientes deseos, se abre una puerta para que tenga lugar lo extraordinario. Lo fantástico en los cuentos de Antonio Vásquez no se presenta como un puñado de actos mágicos sino como una forma de ver y sentir el mundo, como el hilo mítico que conecta nuestras íntimas muertes y resurrecciones cotidianas con el misterio de la creación: el ciclo del origen de la vida y su inevitable destrucción.
Bendecida con una voz extraordinaria templada al calor de su insobornable activismo, Sinéad O’Connor irrumpió, muy a su pesar, en la constelación de las grandes roqueras a finales de los ochenta, con una pompa que no iba con ella y de la que acabaría abjurando en poco tiempo. Para cuando contaba veinte años era ya mundialmente famosa y se había visto inadvertidamente catapultada a una vida con las servidumbres propias de una estrella. Por su iconoclasta aspecto y sus célebres intervenciones televisivas —como cuando descuartizó la fotografía del papa en Saturday Night Live a fin de impulsar su campaña contra los abusos de menores— ha fascinado e indignado por igual a millones de apocalípticos e integrados. En Remembranzas, O’Connor desgrana los pormenores de su tempestuosa infancia; infierno de abusos y violencia parental que no tardará en dejar a sus espaldas a cuenta de los muy precoces triunfos que cosechará con sus primeros tientos en el universo sonoro. Un clamor arrollador acompañará su irrupción en una industria discográfica que tratará de fagocitar al naciente mito y a cuyo establishment se enfrentará haciendo bandera de su libertad artística. Inspirándose de niña en los discos de Bob Dylan (quien, años más tarde, la abandonará a su suerte en el concierto de homenaje al bardo de Minnesota) busca —y pronto encuentra— refugio en la canción protesta. Es esta también la crónica de sus primeras incursiones en la escena musical irlandesa; época a la que seguirán la grabación de su primer álbum en Londres con ocho meses de embarazo, y la exégesis de las enseñanzas de los profetas con los rastas del East Village, pero también la abrumadora popularidad sobrevenida con el inimaginable éxito que iba a cosechar su versión del tema de Prince «Nothing Compares 2 U». Íntima, sincera y en abierta contraposición al grandilocuente vertido de venturas y desventuras al uso —propio
Desde que Karate Kid irrumpió en la estratosfera de la cultura pop en junio de 1984, no ha habido semana en la que Ralph Macchio no haya oído a su paso exclamaciones amistosas como “¡Dar cera, pulir cera!”. Tras retomar su papel de Daniel LaRusso en la serie número 1 de Netflix "Cobra Kai", por fin está listo para echar la vista atrás y celebrar el legado de Karate Kid en el cine, la cultura pop y su propia vida. El resultado es una mirada exhaustiva sobre la película que no solo marcó a Macchio sino que ejerció una enorme influencia en todo el mundo. Además de compartir las historias de sus primeros pasos tras las cámaras, su inocencia inicial, el proceso de audición, sus experiencias trabajando con Pat Morita, Elisabeth Shue y William Zabka y mucho más, Macchio describe también el nacimiento de algunos de los momentos más icónicos de la película, incluyendo la creación de la famosa patada de la grulla y las conmovedoras escenas que revelaron la intrigante historia del Señor Miyagi.
Si el amor es una competencia, ellos juegan para ganar. Me llamo Rachel Price y hace dos meses me alejé del hombre perfecto tras una noche inolvidable, sin nombres ni ataduras. Pensé que jamás volvería a verlo. Me equivoqué. Él es el jugador estrella del nuevo equipo de hockey en el que trabajaré como fisioterapeuta. Su mejor amigo, el jefe de equipo más antipático del mundo, no deja de estar encima de mí. Y el portero se cree capaz de ocultarme su lesión. Todo cambia tras una inesperada noche y un secreto que sale a la luz. Los tres miembros del equipo están dispuestos a poner a prueba todos mis límites. No puedo enamorarme de un jugador... y mucho menos de tres.